Arquinarrativa trabaja en una zona híbrida entre ensayo, narrativa, memoria y cultura visual.
Este no es un espacio para la crítica arquitectónica en el sentido tradicional.
Tampoco una revista académica. Ni un archivo nostálgico. La arquitectura no es entendida acá como un catálogo de edificios ni como una
sucesión de estilos, objetos o autores consagrados.
Arquinarrativa parte de una certeza: toda arquitectura narra. Incluso
cuando no se lo propone.
Por eso interesan las grietas: las ciudades que recuerdan, las casas que
organizan silencios, los espacios atravesados por el poder, la memoria y el
cuerpo.
En estas páginas conviven relatos de ficción y no ficción y proyectos de escritura que
exploran la arquitectura como experiencia sensible, territorio de memoria y
forma de narración.
